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¿Por qué acercarnos a los insectos?.

Cuando era pequeña me gustaba jugar con los chapulines. En donde vivía había muchos y en la temporada de lluvia solían saltar por todos lados, debía caminar con cuidado para no pisarlos.  Tal vez por eso siempre vi a los bichos como algo cercano, como animales que no hacen daño. Sin embargo, cuando llegué a la ciudad noté algo muy curioso: la gente le teme a los insectos. 

¿Por qué tenemos miedo a los insectos?

El temor a los insectos es uno de los más comunes y tiene diferentes explicaciones: 

• Por aprendizaje: Ocurre cuando tenemos una mala experiencia con un insecto. 

• Por observación: Si alguien cercano les teme o su experiencia con ellos no fue la mejor, hará que estemos alerta cada vez que los veamos. 

• Cuestiones culturales: Las películas o libros pueden ser un referente en el que se muestren a los bichos atacando a un humano.

¿Y cómo controlar este miedo? Hay muchas maneras de hacerlo y una de ellas es conocerlos pues la información nos permite entenderlos. 

Un acercamiento a la importancia de los insectos.

Si bien es cierto que algunos transmiten enfermedades a los seres humanos, la mayoría de ellos no son perjudiciales para nosotros y son de suma importancia para mantener el equilibrio del planeta. Se calcula que por cada humano en la tierra existen 200 millones de insectos, que son los principales polinizadores, ayudan a descomponer un gran porcentaje de la materia orgánica, además de ser alimento de otras especies, como aves y peces.

En PAPALOTE sabemos que el conocimiento nos lleva a la comprensión y ésta nos trae como consecuencia el respeto a la vida. Por eso tenemos varias actividades que ayudan a conocer a los insectos, para crear un vínculo con ellos. 

Si nos acercamos a ellos y nos permitimos conocerlos, veremos que muchas de sus características son impresionantes, comprenderemos lo necesarios que son para los ecosistemas, valoraremos su existencia y tal vez cuando nos encontremos a uno gritemos un poco, pero buscaremos mantenerlo con vida por el bien del planeta. 

Por mi parte atesoraré el recuerdo de los chapulines saltando, pues el crecimiento de la zona urbana y la disminución de vegetación han hecho que ya no existan tantos como antes. También haré que mi huerto crezca para contribuir a su regreso.  

Andrea Jerusha García

PAPALOTE MUSEO DEL NIÑO